Inicio >
Quebrada de Humahuaca
El año pasado fui a la Quebrada de Humahuaca y descubrí
que las publicidades no le hacen justicia. Lo que más
me sorprendió fue la gran belleza de las altísmas
montañas que nos rodeaban al llegar, todas por arriba
de los 2.000 metros. Lo primero que visité fue la ciudad
de Humahuaca.
Esta ciudad tiene un aspecto colonial. Calles angostas y empedradas,
con faroles y casas de adobe, ideales para recorrer a pie. La
región de la Quebrada de Humahuaca fue un importante
centro comercial del Alto Perú y recorriéndolo
uno se da cuenta de eso fácilmente, ya que el tiempo
parece haberse detenido en alguno de sus rincones. Hay muchos
museos que muestran artesanías, folklore, pinturas y
esculturas.
El recorrido para el turismo en la Quebrada de Humahuaca es
imperdible. Incluye las localidades de Humahuaca, Tilcara, Purmamarca,
Huacalera, Uquía, Maimará, Posta de Hornillos,
Tumbaya y Volcán. Pero si uno quiere salir de esos lugares
donde van todos los turistas, recomiendo las ruinas arqueológicas
de Coctaca, Uquía, Peñas Blancas, Chulín
y, en la ciudad, el Monumento a la Independencia y el Museo
Arqueológico Regional. Un consejo importante al visitar
la Quebrada de Humahuaca: caminar con lentitud para evitar el
“apunamiento”, que ocurre cuando disminuye la cantidad
de oxigeno en el aire por la altura del lugar.
Además de los encantos naturales de la región,
el turismo en la Quebrada de Humahuaca se ve altamente beneficiado
por la variedad y calidad de la hotelería de la zona.
El norte argentino tiene tarifas muy accesibles para el turista
y es muy frecuentado por viajeros jóvenes, principalmente
mochileros, por lo que en cada localidad de encuentran varios
hostels.
En mi viaje a la Quebrada de Humahuaca encontramos un lindo
hostel con un aire muy “humahuaqueño”: techos
bajos, con paredes de adobe, y un desayuno bien de casero todas
las mañanas.